Los clientes potenciales se identifican y clasifican por varios medios como su historial de compras, encuestas previas, participación en concursos o solicitudes de empleo.
Los nombres también pueden ser comprados de la base de datos de otra compañía u obtenidos de la guía de teléfonos u otra lista pública o privada. El proceso de clasificación sirve para encontrar aquellos clientes potenciales con mayores probabilidades de comprar los productos o servicios que se anuncian.
El telemarketing frecuentemente es criticado por ser una práctica considerada intrusiva y falta de ética al realizar muchas compañías llamadas no deseadas y utilizar técnicas de venta agresivas. Dichas prácticas pueden ser objeto de controles legislativos relacionados con la protección y privacidad del consumidor.
Usado en muchas ocasiones en desmesura las llamadas telefónicas para convencer al futuro cliente de que el producto que se le intenta vender es de su necesidad, acaba en la mayoría de los casos no aceptando la oferta.
Hay compañías que usan esta practica publicitaria de forma abusiva y repitiendo al cabo de unos días las llamadas no contactadas y acaban por no contestar la llamada o solicitando que no les contacten de nuevo.
